Patagonia, 28 de Setiembre de 2020
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Cambio climático: A Sangre Fría

El retroceso del Glaciar Viedma y el desprendimiento de un témpano de 415 km cuadrados en la Antártida reactivó la alarma mundial sobre los efectos del cambio climático y pone sobre el tapete la cuestión de la responsabilidad moral del hombre sobre este proceso. Las necesidades energéticas e industriales de los países producen un daño ambiental que ni el Protocolo de Kyoto logra evitar, más allá de las buenas intenciones de sus impulsores.

Glaciar Balmaceda (Chile) en claro retrocesoLa imaginación técnica del hombre moderno sigue un único e ilimitado movimiento: el progreso. A nosotros sólo nos quedaría observar sus resultados como espectadores ajenos y pasivos. Pero esta marcha siempre hacia delante, esta gesta indetenible de desarrollos tecnológicos entraña el riesgo de hipotecar el futuro de las generaciones venideras al producir daños irreparables en el ambiente. No hay neutralidad ética de la técnica, no es algo que se pueda utilizar para bien o para mal según la voluntad del hombre. Las consecuencias negativas (así como las positivas) son inexorables. Acá hablamos de cuánto el hombre está dispuesto a sacrificar de su patrimonio natural, porque es evidente que se tolera determinado nivel de contaminación ambiental en aras del progreso de la técnica.

Una sombra ya pronto serás

El glaciar Viedma está en peligro de extinciónTal como sentencia el famoso título de Osvaldo Soriano, el patrimonio glaciar de la Tierra lleva en su seno la promesa de su desaparición. El derretimiento de glaciares sirve de termómetro para medir los efectos del calentamiento global. Éste, como plantea Al Gore en la hipótesis de su película La verdad Incómoda, es fruto de la actividad del hombre. El retroceso del Glaciar Viedma, en la provincia de Santa Cruz, es el ejemplo más inmediato, que actualiza la preocupación por el tema ambiental.

Este glaciar podría desparecer en las próximas décadas si continúa la tendencia, según advierte la organización ambientalista Greenpeace, luego de unestudio en el cual se estimó a través de testimonios fotográficos que la mole de hielo perdió 50 metros de altura y un kilómetro de profundidad respecto de 1930.

El Glaciar Viedma, ubicado a 30 km del monte Fitz Roy, es un bloque de hielo de 575 km Comparación del estado del glaciar Viedma en 1930 y en la actualidadcuadrados perteneciente al sistema Hielo Continental Patagónico Sur, que cubre 350 km a lo largo de la cordillera austral compartida por Argentina y Chile. Este campo posee 13 grandes glaciares y 190 glaciares menores, éstos últimos en crítico peligro de extinción, según comenta Ricardo Villalba, director del Instituto Argentino de Nieves, Glaciares y Ciencias Ambientales de Mendoza (IANIGLIA) e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Para el científico, “muchos de los glaciares más pequeños de la Patagonia podrían desaparecer en los próximos 20 o 30 años”.

Villalba, quien participó de la expedición de Greenpeace en la que se documentó la pérdida de masa de hielo del Glaciar Viedma, sostiene que “en los últimos 20 años los glaciares a lo largo de la Patagonia han disminuido en su extensión entre un 10 y un 20 por ciento”.

Otro de los acontecimientos que marca la rapidez en que se desarrollan los descongelamientos es la Muchas capas de hielo de la Antártida se encuentran amenazadas por el calentamiento globalseparación de la masa antártica de un témpano de 415 metros cuadrados en el extremo oeste de la plataforma de hielo de Wilkins. La desintegración, que comenzó el 28 de febrero último, fue detectada por imágenes satelitales tomadas por el British Antarctic Survey (BAS), un instituto que lleva a cabo investigaciones científicas en el continente blanco.

Seis capas de hielo en la misma parte del continente ya desaparecieron, según el BAS, pero la de Wilkins es la más grande que ha sido amenazada hasta el momento. Se mantuvo estable a lo largo del último siglo, pero comenzó a retroceder a partir de 1990. Los científicos no creen que pueda sobrevivir mucho tiempo más.  Para el experto David Vaughan, del BAS, “la capa de hielo ahora pende de un hilo”.

Atardecer en la Antártida“El descongelamiento se está dando más rápido de lo pensado”, sostuvo el científico, quien atribuyó el fenómeno al agravamiento del calentamiento global.

En los últimos 50 años, la región registró el mayor aumento de temperaturas a nivel mundial con un promedio de medio grado por década.

 

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