Patagonia Argentina, 23 de Febrero de 2017

El buceo deportivo en la Patagonia

La Patagonia permite practicar el buceo en las aguas del Atlántico, en el Canal de Beagle, el corazón del fin del mundo, o en las azules profundidades del Nahuel Huapi, en la región de los lagos andinos. Pero hay algo innegable: si hay una capital del buceo en Argentina ésa es Puerto Madryn.

La actividad de sumergirse en las profundidades acuáticas puede tener fines muy diversos: se puede tratar de una labor científica destinada a descubrir reliquias del pasado que se encuentran guardadas en el fondo del océano, o bien a conocer más acerca de la vida en el fondo marino, sus profundidades, su geografía. También es una profesión para los instructores que viven de enseñar esta actividad y para los buzos profesionales, cuya tarea, a veces para nada agradable, es esencial para la sociedad. Y también es un hobby para los aficionados, los amantes de la naturaleza deseosos de disfrutar de un ambiente distinto, extraño, exótico, otro mundo. Es de este último, el buceo deportivo, del que nos ocuparemos aquí.

En Argentina, básicamente, el buceo se puede practicar en dos ámbitos diferentes: las aguas del Océano Atlántico y los sectores lacustres. En cualquiera de estas dos variantes, la región patagónica, gracias a la transparencia de sus aguas, es la preferida para la práctica de este deporte.

Los sitios más destacados en Patagonia son:

  • Puerto Madryn, considerada la capital nacional del buceo. Hay zonas naturales y también parques o naufragios artificiales, especialmente armados con barcos o vehículos hundidos, para crear un ambiente apto para la proliferación de especies marinas.

  • La Bahía de San Antonio, en la costa de Río Negro. Varias de sus playas, Playa las Grutas, Playa Orengo, La Isla de los Mejillones, el Banco de Almejas y el Puerto de Ultramar, son lugares óptimos para disfrutar del buceo. Hay una variada fauna marina y la temperatura del agua es agradable.

  • El Canal Beagle, en Ushuaia, con sus frías aguas. En este sitio el buceo se convierte en una actividad extrema. La temperatura inferior a los 5ºC hace que sea necesaria una preparación especial antes de las inmersiones. Pero, superado este escollo, las centollas y los bosques de algas constituyen un peculiar paisaje subacuático.

  • El Lago Traful en Neuquén y el Lago Nahuel Huapi, en Bariloche. Entre los sectores lacustres, estos dos son los más importantes.

Un poco de información sobre el buceo

El buceo es una disciplina deportiva y de recreación, que requiere de un adecuado entrenamiento teórico-práctico previo. En muchos países sin esto no está permitido sumergirse. En la Argentina, los aficionados pueden realizar los llamados “bautismos submarinos” sin necesidad de tener una certificación que habilite a la persona como buzo, siempre y cuando vaya acompañado de un instructor y respete las profundidades y los tiempos máximos.

Para un nivel básico de buceo no se necesitan requisitos físicos especiales, solamente hay que estar sano física y psíquicamente, y tener un mínimo de estado físico. Las personas con discapacidades físicas de distinto tipo igualmente pueden practicarlo, haciendo las adaptaciones que sean necesarias al equipo. En la mayoría de los casos se da por aceptado que existe una edad mínima, alrededor de los 12 años, para comenzar su práctica.

Normas básicas para un buceo seguro

Se debe tener en cuenta algunas normas de inmersión, para evitar accidentes durante el buceo. El ambiente en el que se encuentra un buzo, o aprendiz de tal, tiene leyes distintas a las de la superficie.

  • Al ascender luego de una inmersión se debe liberar el aire poco a poco, en pequeñas cantidades, a medida que se va perdiendo profundidad, exhalando continuamente. Si se retiene el aire se corre el riesgo de desgarro en los pulmones, porque el gas contenido tiende a expandirse.

  • No se debe retener el dióxido de carbono respirando muy corto y no dando tiempo a eliminarlo, o después de realizar un gran esfuerzo físico. Los síntomas de que esto está ocurriendo son jadeo, debilidad, mareo, dolor de cabeza o cianosis. En estos casos se deberá recurrir al reposo u oxigenación.

  • Se debe realizar varias veces la denominada “Maniobra de Valsalva”, que consiste en soplar fuertemente por las fosas nasales mientras se presiona al mismo tiempo con los dedos la nariz, con el objeto de abrir la trompa de Eustaquio y prevenir posibles daños en el tímpano.

  • Los tanques se recargan con aire comprimido y no con oxígeno, salvo para buceos profesionales de altas profundidades.

  • Si nota, en Ud. o en su compañero, síntomas como pérdida de coordinación, mareo, inhabilidad para comunicarse, desmayo o ahogamiento, deberán ascender a zonas de menor presión donde estos efectos de intoxicación irán desapareciendo por completo.

  • Asegúrese de que parte del humo de los motores de los compresores, no pase al circuito de carga del tanque.





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