Mientras los centros de esquí tradicionales de la Patagonia se debaten entre las filas interminables en los medios de elevación y el bullicio de las masas, a solo 25 kilómetros de El Bolsón emerge una alternativa idílica que parece suspendida en el tiempo: el Centro de Esquí Cerro Perito Moreno.

No hay que confundirlo con el famoso glaciar; este cerro lleva el nombre del perito en honor a sus exploraciones, y lo que esconde es, quizás, uno de los secretos más preciados por los locales y los viajeros que buscan exclusividad y contacto genuino con la naturaleza.
La mística del bajo perfil
Llegar al Cerro Perito Moreno es adentrarse en un paisaje de postales de antaño. El camino serpentea entre bosques de lengas cubiertas de barbas de viejo y pinos cargados de nieve polvo, anticipando la atmósfera que se respira arriba. Acá, el lujo no se mide en destellos de opulencia, sino en la amplitud de sus pistas vacías, en la pureza de su nieve y en la posibilidad de conectar con la montaña a un ritmo humano.

El cerro conserva ese espíritu de club de montaña de antes, pero con la infraestructura justa para garantizar una experiencia impecable. Es el refugio perfecto para el esquiador que prefiere el sonido del viento y las tablas cortando la nieve por sobre el murmullo de las grandes urbes invernales.
Pistas con alma y fuera de pista salvajes
Con una progresión de crecimiento notable en los últimos años, el centro cuenta con más de 23 kilómetros de pistas peinadas y un entorno que es el Santo Grial para los amantes del freeride.
- Para los que empiezan: Las zonas medias y bajas ofrecen pendientes amables, ideales para deslizarse entre bosques nativos sin la presión de las pistas saturadas.
- Para los expertos: El ascenso a la meseta superior despliega un abanico de fuera de pista técnicos, nieve honda y pendientes que desafían a los más experimentados, todo coronado por vistas panorámicas que quitan el aliento, con el imponente Tronador recortándose en el horizonte.
Gastronomía de montaña
La experiencia en Perito Moreno se completa alrededor de una mesa. La propuesta gastronómica del cerro honra la identidad rionegrina: sabores honestos, calor de hogar y producto local.
- Punto de encuentro: Los refugios de montaña ofrecen desde chocolates calientes espesos y tortas caseras con frutos rojos de la zona, hasta guisos montañeses y corderos al asador que se cocinan lento, invitando a una pausa prolongada antes de volver a calzarse las tablas.
- El after-ski: Se vive sin pretensiones, con una buena cerveza artesanal de El Bolsón en la mano, compartiendo anécdotas del día frente a una salamandra.
Datos del Cerro Perito Moreno
- Superficie esquiable: Más de 110 hectáreas utilizables.
- Pistas: 25 kilómetros esquiables distribuidos en 17 pistas para todos los niveles (principiantes, intermedios, avanzados y expertos).
- Medios de elevación: 10 medios en total (incluyendo telesillas doble y triple, telesquís, T-bar y Platón).
- Capacidad de transporte: Aproximadamente 6.500 pasajeros por hora.
- Cota mínima: 900 metros sobre el nivel del mar.
- Servicios adicionales: Escuela de esquí y snowboard, alquiler de equipos, tres refugios gastronómicos y jardín de nieve para niños.
