Sobre las laderas del Cerro Krund, a escasos 26 kilómetros de Ushuaia, se accede a este moderno complejo de ski
Cerro Castor ostenta, con estricta justicia geográfica, el título del Centro Invernal Más Austral del Mundo.
El mismo abarca 650 hectáreas y ofrece 35 pistas que se adaptan a cada tipo de esquiador: desde las amables verdes para principiantes, pasando por las azules y rojas, hasta las desafiantes negras reservadas para los expertos. En total, trazan 30 kilómetros de longitud con un imponente desnivel de 862 metros, garantizando un abanico inagotable de posibilidades en la montaña.

Para los puristas de la velocidad, el complejo resguarda una pista de competición homologada F.I.S., equipada con cabina de cronometraje para certámenes internacionales. A la par, sus fueras de pista resultan de una calidad excepcional; son el terreno de juego definitivo para quienes buscan la adrenalina del esquí y el snowboard extremo.

La infraestructura acompaña la inmensidad del paisaje sin interrumpirlo. Sus 12 medios de elevación de última generación —entre telesillas cuádruples, telesquíes y alfombras mágicas— permiten transportar hasta 9.500 pasajeros por hora, asegurando fluidez en cada ascenso.

Ya en la base, el rental ofrece equipos de vanguardia que se renuevan cada temporada, sumando el confort de un sistema automatizado que mantiene las botas secas, calefaccionadas y desodorizadas.

Quienes busquen afinar su técnica pueden confiar en la Escuela del Cerro y su plantel de 80 instructores certificados, listos para guiar en esquí alpino, snowboard o esquí de fondo. Y tiene su propio espacio llamado «la escuelita» para niños de 4 a 14 años, además de una guardería de nieve cuidadosamente equipada en la base.
Ofrece 8 espacios gastronómicos, estratégicamente distribuidos desde la base hasta la cumbre, incluyendo su clásico refugio de alta montaña (y respaldados siempre por una sala de primeros auxilios y ambulancia permanente).
Finalmente, el gran secreto del complejo de deportes invernales Cerro Castor es su latitud: contrario a los mitos sobre el rigor patagónico, su microclima asegura la mejor calidad de nieve polvo y, sin lugar a dudas, la temporada más extensa y estable de toda Sudamérica.
