Trevelin
Trevelin quiere decir "pueblo del molino" en idioma
galés. Y a partir de estos dos elementos podemos tener la
primera impresión de lo que es este lugar: un pequeño
pueblo de galeses formado alrededor del primer molino harinero de
la Patagonia.
Trevelin
fue fundada en la época de la inmigración galesa en
la provincia de Chubut, hace más de 130 años.
Esos laboriosos colonos, buscando su lugar en el mundo, desembarcaron
en las costas de esta provincia y marcharon hacia su interior fundando
a su paso diversos pueblos. Al llegar a este fértil valle
establecieron el célebre molino harinero que diera nombre
al pueblo.
La particularidad del lugar surge de la fusión de las
costumbres de estos inmigrantes con la cultura de los pueblos originarios
de la zona, los mapuches. Así, si Ud. presta atención
a los nombres de los cerros, arroyos y parajes que rodean el pueblo,
descubrirá la extraña sensación que produce
la mezcla de los sonidos de la lengua celta y la mapuche en ellos.
Actualmente, Ud. puede recobrar esta interesante historia de
mezcla de razas y culturas en el Museo Histórico Regional,
que funciona en el lugar donde antiguamente estaba el primer molino,
y que guarda en su interior gran cantidad de elementos que utilizaban
los primeros colonos junto a telares mapuches y diversos objetos
pertenecientes a estos aborígenes.
También existen en el lugar varias capillas tradicionales
de estilo galés, que se vuelven extrañamente exóticas
en esta región del fin del mundo, lo mismo que las casas
donde se puede degustar el tradicional té galés.
Hay también una historia que hoy se puede rescatar en el
museo Cartref'Taid: la del caballo Malacara y John Daniel Evans.
Este último fue uno de los colonos galeses que arribaron
a la costa del Chubut en el barco "Mimosa", con el primer
contingente de esos inmigrantes. Junto con un grupo de compañeros
decidió emprender el camino hacia la cordillera, entusiasmados
por los relatos que hablaban de tierras muy fértiles y mejores
posibilidades. John Daniel Evans partió con su caballo, el
Malacara, típico ejemplar de caballo criollo, de gran resistencia.
El 4 de marzo de 1883, el grupo sufrió un feroz ataque de
los indígenas al mando del Cacique Foyel. En esta masacre
murieron todos menos John Daniel Evans, que logró escapar
milagrosamente gracias a su noble caballo Malacara. El lugar del
combate se llama hoy en día Valle de los Mártires.
Este
pintoresco pueblito está enclavado en un paisaje cordillerano,
la comarca andina de la provincia de Chubut, más precisamente
en el Valle 16 de octubre. La belleza del lugar, repleto de flores
y bosques milenarios de cipreses y coihues, se completa con el encanto
de las frambuesas, cerezas y frutillas cultivadas artesanalmente,
las truchas de sus arroyos y, por supuesto, la cerveza casera que
elaboran los lugareños. Es un punto de partida ideal
para adentrarse en la montaña, descansar y buscar un contacto
directo con la naturaleza.
Para el viajero que busca una nueva forma de hacer turismo, la
aventura, la comarca ofrece variadas alternativas. Hay muchos lugares
para descubrir y Ud. puede ser el primero en llegar a ellos.
Se pueden realizar caminatas en familia de pocas horas
de duración, excursiones de pesca, visitar
el complejo hidroeléctrico Futaleufú, conocer
las cascadas del Nant
y Fall, acercarse a poblaciones aborígenes y visitar
el Museo del Molino
Harinero. Otras actividades son el canotaje, el rafting, el
trekking y el mountain bike.
|