
{"id":5680,"date":"2016-09-08T09:03:46","date_gmt":"2016-09-08T12:03:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.patagonia-argentina.com\/?p=5680"},"modified":"2019-04-23T14:41:41","modified_gmt":"2019-04-23T17:41:41","slug":"ascension-al-volcan-domuyo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/ascending-domuyo-volcano\/","title":{"rendered":"Ascensi\u00f3n al Volc\u00e1n Domuyo"},"content":{"rendered":"<p class=\"qtranxs-available-languages-message qtranxs-available-languages-message-en\">Sorry, this entry is only available in <a href=\"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5680\" class=\"qtranxs-available-language-link qtranxs-available-language-link-es\" title=\"Espa\u00f1ol\">Espa\u00f1ol<\/a>.<\/p><p><\/p>\n<h2>Cuando concluimos la ascensi\u00f3n al\u00a0<a href=\"http:\/\/www.patagonia-argentina.com\/e\/andina\/junin\/lanin.php\">Volc\u00e1n Lan\u00edn<\/a>, en el a\u00f1o 1998, empezamos a pensar en el desaf\u00edo del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.patagonia-argentina.com\/e\/andina\/chos_malal\/domuyo.php\">Domuyo<\/a>, techo de la Patagonia. En julio de 2002 comenz\u00f3 la preparaci\u00f3n f\u00edsica, consistente en caminatas de unos 12 km. una vez por semana, por la margen norte del R\u00edo Negro, en la zona de la comarca <a href=\"http:\/\/www.patagonia-argentina.com\/e\/atlantica\/viedma_patagones\/viedmapat.php\">Viedma<\/a> \u2013 <a href=\"http:\/\/www.patagonia-argentina.com\/e\/atlantica\/viedma_patagones\/viedma.php\">Carmen de Patagones<\/a>. Y llegado el verano de 2003 todo estuvo listo para la gran aventura&#8230;<\/h2>\n<figure id=\"attachment_5560\" aria-describedby=\"caption-attachment-5560\" style=\"width: 458px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5560\" src=\"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/app-sistema-domuyo-neuquentur.jpg\" alt=\"ANPP Sistema Domuyo - Foto: neuquentur.gob.ar\" width=\"458\" height=\"396\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5560\" class=\"wp-caption-text\">ANPP Sistema Domuyo &#8211; Foto: neuquentur.gob.ar<\/figcaption><\/figure>\n<h2>Preliminares<\/h2>\n<p>Julio Iribarne, Alberto G\u00f3mez y yo, Fernando Cadenasso, iniciamos camino el s\u00e1bado 4 de enero de 2003 a las 6 de la ma\u00f1ana. Nuestro primer destino fue la ciudad de Neuqu\u00e9n donde alquilamos los elementos para el ascenso y recabamos algunas \u00faltimas informaciones. De all\u00ed seguimos rumbo a <a href=\"http:\/\/www.patagonia-argentina.com\/e\/andina\/chos_malal\/chos_malal.php\">Chos Malal<\/a>\u00a0por un camino que parece una navegaci\u00f3n en aguas calmas. En Chos Malal cargamos combustible y buscamos a \u201cCoco\u201d G\u00f3mez, el gu\u00eda que nos acompa\u00f1ar\u00eda para el ascenso, pero nos dicen que Coco nos espera en Aguas Calientes. Euf\u00f3ricos por la noticia partimos con rumbo Oeste hacia <a href=\"http:\/\/www.patagonia-argentina.com\/e\/andina\/chos_malal\/andacollo_huinganco.php\">Andacollo<\/a>.<br \/>\nEl camino se pone cada vez m\u00e1s duro, hay muchas piedras sueltas, pero tambi\u00e9n el paisaje es m\u00e1s espectacular. Pasando Andacollo nos encontramos con una manada de chivos, fotos, filmaci\u00f3n, bromas y seguimos camino hacia la localidad de Las Ovejas. En este paraje s\u00f3lo preguntamos como ten\u00edamos que continuar para Varvarco, la Puerta del Domuyo. Unos kil\u00f3metros mas adelante hay un mirador que se denomina \u201cLa Puntilla\u201d, donde se puede apreciar el R\u00edo Neuqu\u00e9n que corre entre barrancas cientos de metros m\u00e1s abajo y de fondo, la majestuosa e imponente imagen de nuestro objetivo: el <a href=\"http:\/\/www.patagonia-argentina.com\/e\/andina\/chos_malal\/domuyo.php\">volc\u00e1n Domuyo<\/a>. Sacamos fotos y filmamos desde la pasarela y, luego de leer los carteles que hacen referencia a la leyenda del Domuyo (recuerden que para los Mapuches es una monta\u00f1a sagrada), continuamos viaje hacia Varvarco.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5544\" aria-describedby=\"caption-attachment-5544\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-5544\" src=\"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/bienvenidos-varvarco-480x360.jpg\" alt=\"Varvarco - Patagonia Argentina\" width=\"480\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/bienvenidos-varvarco-480x360.jpg 480w, https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/bienvenidos-varvarco-768x576.jpg 768w, https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/bienvenidos-varvarco.jpg 1152w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5544\" class=\"wp-caption-text\">Varvarco &#8211; Patagonia Argentina<\/figcaption><\/figure>\n<p><b>En la \u00fanica helader\u00eda, kiosco etc. de Varvarco<\/b>, preguntamos nuevamente por nuestro gu\u00eda y nos dicen que nos espera en Aguas Calientes. El \u00faltimo tramo de camino, 39 km., son los peores de todo el recorrido, pero con unos paisajes incre\u00edbles, donde las formas de las rocas parecen tomar vida y donde un r\u00edo como el Atreuco esculpi\u00f3 figuras en las paredes de granito que nos recuerdan monjes o brujas. El paisaje es espl\u00e9ndido, ya est\u00e1 atardeciendo, las sombras y los \u00faltimos brillos del sol realzan el entorno, seguimos por un camino de cornisa y de fondo podemos ver el espectacular entorno volc\u00e1nico del Domuyo.<\/p>\n<h2>Cambios sobre la marcha<\/h2>\n<p>Llegamos a Aguas Calientes ya de noche. Coco, el gu\u00eda, brilla por su ausencia, pero no nos preocupamos, pensamos que ma\u00f1ana vendr\u00e1. Esta noche dormiremos bien, alquilamos una caba\u00f1a en el complejo que tiene el Instituto de Salud del Neuqu\u00e9n en este paraje. El lugar es paradis\u00edaco. Tomamos un ba\u00f1o termal en las vertientes que derrochan su agua sulfurosa en esta quebrada. Al principio dudamos pero al notar que el agua est\u00e1 a unos 38\u00b0 C. nos damos un ba\u00f1o relajante y estimulador. Cenamos y a dormir, el d\u00eda hab\u00eda sido muy largo y agotador, y <b>al d\u00eda siguiente deb\u00edamos comenzar el acercamiento y la ascensi\u00f3n al Domuyo<\/b>.<\/p>\n<p>A las 8 de la ma\u00f1ana nos levantamos, desayunamos y comenzamos a preparar lo que ten\u00edamos que llevar para nuestra traves\u00eda. Ya a esta altura comienzan a plantearnos la posibilidad de que Andrea, la Colo, nos gu\u00ede hasta el volc\u00e1n ya que Coco no podr\u00e1 llegar hasta el martes al mediod\u00eda. Andrea est\u00e1 dispuesta a acompa\u00f1arnos junto con Leandro, su novio, hasta el campamento base, que se encuentra a 3000 msnm. Un poco m\u00e1s optimistas nos vamos a pegar un ba\u00f1o en las templadas aguas de la terma, m\u00e1s tarde vamos a recorrer el camino que conduce de Aguas Calientes hasta un play\u00f3n donde se dejan los veh\u00edculos cuando se asciende al volc\u00e1n. Cuando volvemos hacemos conjeturas sobre la presi\u00f3n, dado que nos cansamos con s\u00f3lo subir un par de metros y eso que estamos a 1800 msnm.!<\/p>\n<figure id=\"attachment_5533\" aria-describedby=\"caption-attachment-5533\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-5533\" src=\"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/lasolletasbest-480x360.jpg\" alt=\"Las Olletas, &quot;las aguas hirvientes del Domuyo&quot; - Patagonia Argentina\" width=\"480\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/lasolletasbest-480x360.jpg 480w, https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/lasolletasbest-768x576.jpg 768w, https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/lasolletasbest.jpg 1152w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5533\" class=\"wp-caption-text\">Las Olletas, &#8220;las aguas hirvientes del Domuyo&#8221; &#8211; Patagonia Argentina<\/figcaption><\/figure>\n<h2>Hasta el campamento base<\/h2>\n<p>Al d\u00eda siguiente, a las 6:00 AM nos despertamos y desayunamos, levantamos el campamento y partimos con rumbo al play\u00f3n que queda a unos 22 km. de ripio, por un camino que resulta bastante desagradable para el veh\u00edculo. Una vez all\u00ed armamos las mochilas, distribuimos los alimentos, carpa y elementos de cocina y a eso de las 09:00, cuando llegan nuestros gu\u00edas, salimos costeando el r\u00edo Covunco, que baja del deshielo de los glaciares del volc\u00e1n Domuyo. Luego de un rato de caminata nos encontramos con un grupo que tambi\u00e9n intenta llegar a la cumbre, seguimos y Andrea nos dice que tenemos que cruzar el r\u00edo. Unos metros m\u00e1s adelante, en la margen norte del r\u00edo, hay dos pe\u00f1ascos que nos sirven de puente, es bastante peligroso, el Negrito cruza con la mochila, Julio y yo decidimos pasar sin ellas. Seguimos camino sin mucha prisa pero sin pausa, cada tanto descargamos las mochilas y la sensaci\u00f3n es de caer hacia delante, muy rara&#8230; Filmamos, unas fotos y seguimos la marcha. El objetivo del d\u00eda: llegar al campamento base a orillas de la tercer laguna para acampar.<\/p>\n<p>Intent\u00e1bamos hacerlo lo antes posible, para comer algo y descansar, ya que pens\u00e1bamos en la segunda jornada, que promet\u00eda ser mucho m\u00e1s dura. Caminamos por la margen derecha del r\u00edo Covunco y comenzamos a cruzar peque\u00f1as vertientes de agua fresca en las que reponemos agua constantemente. Carg\u00e1bamos en nuestras mochilas dos litros de agua por las dudas (\u00a1grave error!) sin saber que donde acampar\u00edamos corr\u00eda un transparente arroyo proveniente del glaciar. Faltando unos 2000 m. para llegar al campamento base hacemos un alto y decidimos comer un poco. Nuestra gu\u00eda se hab\u00eda adelantado para investigar el terreno, seg\u00fan ella faltaba poco para llegar. Cuando la vemos agitar los brazos haciendo se\u00f1as para que vayamos, cargamos las mochilas y encaramos el \u00faltimo tramo. Llegamos a las 12:50 horas, descargamos nuestras pesadas mochilas, y nos sentamos a reponer energ\u00edas. El clima nos est\u00e1 tratando bien, s\u00f3lo hay un poco de viento. Nos disponemos a comer algo haciendo los comentarios del trayecto, mientras Andrea y Leandro se rehidratan para comenzar el descenso hasta Aguas Calientes.<\/p>\n<p>Armamos el campamento, almuerzo y luego una siesta. A los 3000 msnm. duele un poco la cabeza y se siente una opresi\u00f3n en el pecho para respirar. A la tarde llega a la carpa una persona que resulta ser &#8230; Coco G\u00f3mez! Charlamos sobre los problemas que tuvo para llegar y le comentamos que tenemos decidido seguir solos hacia la cumbre. Nos aconseja encarar esta parte por un cord\u00f3n llamado \u201cel Filo\u201d, y aprovechamos para hacer algunas preguntas ya que de alpinismo sabemos poco y nada.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5547\" aria-describedby=\"caption-attachment-5547\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-5547\" src=\"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/lasolletas2geisersbest-480x360.jpg\" alt=\"G\u00e9isers en Las Olletas - Patagonia Argentina\" width=\"480\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/lasolletas2geisersbest-480x360.jpg 480w, https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/lasolletas2geisersbest-768x576.jpg 768w, https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/lasolletas2geisersbest.jpg 1152w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5547\" class=\"wp-caption-text\">G\u00e9isers en Las Olletas &#8211; Patagonia Argentina<\/figcaption><\/figure>\n<h2>El d\u00eda m\u00e1s largo<\/h2>\n<p>Al d\u00eda siguiente la alarma del reloj suena a las 4 de la ma\u00f1ana, con bastante pereza nos levantamos y preparamos el desayuno. Me asomo, miro afuera y veo un cielo totalmente estrellado, <b>parece que se pueden tocar las estrellas con las manos<\/b>. Despu\u00e9s de desayunar acomodamos el campamento por si llega a levantarse viento, colocamos todos los elementos debajo de la carpa y sobre la carpa ponemos unas rocas. Ya no hay vuelta atr\u00e1s, encendemos la linterna (son las 5:30 de la madrugada) y partimos. A lo lejos vemos las linternas de un grupo que nos precede, ellos acamparon a una media hora de camino mas arriba. Pasamos un glaciar sin poder apreciar su magnitud por la oscuridad. Luego de pasar el campamento base del grupo que va adelante, encaramos la primera pendiente fuerte del d\u00eda, Alberto y Julio van adelante, yo siento como si me estallaran los gemelos y empiezo a hacer zig zag porque este tramo va muy empinado y estamos fuera del sendero. Ya est\u00e1 aclarando y comenzamos a ver un poco, Julio aprovecha para filmar. El grupo que va adelante esta m\u00e1s cerca, creo que los vamos alcanzando, de todas maneras cuando puedo me tomo las pulsaciones, recuerdo que Juanca, nuestro entrenador, me dijo que no conviene llevar mas de 140 por minuto, cuando llego a ese nivel me detengo unos segundos y recupero. Por momentos Julio y el Negrito me sacan unos 20 a 30 mts. de distancia, me esperan y tomamos agua (re hidratamos), comemos unas barras con cereal y continuamos nuestro ascenso. Vamos caminando por el filo que da al Este del volc\u00e1n, la vista es maravillosa, el sol ilumina las laderas que dan a nuestras espaldas, en un rato m\u00e1s cuando pasemos el filo hacia el lado Este nos va a empezar a calentar un poco. Por el momento, el fr\u00edo es intenso pero con el andar no se siente mucho.<\/p>\n<p><b>Unos pasos m\u00e1s y llegamos a los 3400 msnm<\/b>. El sol pega fuerte ahora, el cielo est\u00e1 totalmente azul, y el clima es calmo y agradable. Se puede distinguir la naciente del r\u00edo Atreuco, que es un espectacular lago azul que se encuentra entre las monta\u00f1as al sur del Domuyo. El silencio es incre\u00edble, por momentos me parece estar viviendo un sue\u00f1o, creo que no se puede describir con palabras la sensaci\u00f3n de estar mirando este imponente paisaje.<\/p>\n<p>Mochilas al hombro y a caminar nuevamente, a esta altura el grupo de cinco andinistas que sali\u00f3 un rato antes viene unos 400 metros mas abajo, pienso que vamos haciendo un buen ascenso, no llevamos demasiada prisa, esto nos beneficia con respecto a la enfermedad de la altura. Seguimos por la cara Este del desfiladero y a unos 200 metros se ve una lengua de hielo, es un glaciar que el viento ha tallado en forma de placas que parecen formar un gran laberinto helado. Cuando llegamos no sabemos c\u00f3mo encararlo, ya que las placas miden entre 1,40 y 2,00 de alto, y est\u00e1n separadas por unos 40 cm., Alberto decide escalar y sube un pe\u00f1asco de unos 15 mts. de alto, Julio le pide que tenga cuidado, ya que los bordes del pe\u00f1asco se desmoronan constantemente. Nosotros decidimos encarar el \u201claberinto\u201d y, un poco asustados al principio, pero tomando confianza despu\u00e9s, logramos pasar. Despu\u00e9s de sortear el obst\u00e1culo tomamos la altura con el GPS y estamos en los 3800 msnm&#8230;<\/p>\n<p>Son las 10:48 as\u00ed que vamos en buen tiempo. Encaramos el \u00faltimo tramo para llegar a los 4000 msnm., pasando a la cara Oeste del desfiladero. Desde donde estamos podemos apreciar \u201cLa montura\u201d, que es una depresi\u00f3n con un glaciar, entre dos picos, que se encuentra a los 4000 msnm. Esta parte del ascenso es m\u00e1s peligrosa, la pared Este es de una arenisca mezclada con piedra lo que produce un deslizamiento de las capas superiores y cualquier resbal\u00f3n puede llevar a caer unos cuantos cientos de metros. En este tramo yo voy adelante y paro para tomar aire cada 50 o 60 metros, llegamos a la montura, el reloj marca 4000 msnm.. Hay una subida bastante empinada con un polvo amarillento, <b>es extremadamente peligroso resbalar en este lugar ya que la ca\u00edda puede ser fatal<\/b>, tomamos todas las precauciones y hacemos los metros que nos separan de una roca en forma de saliente que nos resguarda por un lado del viento y por otro, del precipicio que se form\u00f3 por la corrida de lava y piedras candentes cuando el volc\u00e1n estuvo en erupci\u00f3n. Al resguardo de la roca nos aseguramos los grampones al calzado. Desde aqu\u00ed debemos encarar los \u00faltimos 700 m., claro que para subir estos metros hace falta caminar por el hielo unos 4 km., con una pendiente por momentos de hasta 50 grados. Salimos creyendo que por la nieve la subida es m\u00e1s f\u00e1cil, pero esto fue un grave error, ya que enseguida la marcha se complica por las huellas hundidas en el hielo y agrandadas por el efecto del viento. Yo voy adelante haciendo de gu\u00eda mas atr\u00e1s me siguen Julio y el Negrito, trato de hacer peque\u00f1os zig zag para minimizar la terrible pendiente. De pronto puedo ver que estamos sobre una zona de un posible deslizamiento de nieve o avalancha, cambio enseguida el rumbo, y s\u00f3lo comento que me parece que estamos sobre grietas, no quiero que se asusten mis compa\u00f1eros. Seguimos subiendo y ya puedo tomarme las pulsaciones con s\u00f3lo mirar el reloj, siento el coraz\u00f3n bombear en cada parte de mi cuerpo, el silencio que antes escuchaba ahora se transform\u00f3 en un zumbido, me parece escuchar el sonido de una bocina o ruidos de motores, la cabeza ya me est\u00e1 doliendo desde hace un rato.<\/p>\n<h2>\u00bfY si paramos ac\u00e1?<\/h2>\n<p>Llegamos a una isla de piedras, recuerden que estamos en un mar de hielo, me siento y espero a Julio y Alberto que vienen unos pasos m\u00e1s atr\u00e1s, tomamos agua y comemos cereales, Alberto no quiere comer pues dice que le cayeron mal al h\u00edgado, por dentro pienso que lo esta afectando la altura. Cierro los ojos y me da la sensaci\u00f3n de quedar dormido, tengo mucho sue\u00f1o, me est\u00e1 afectando la poca presi\u00f3n y el agotamiento f\u00edsico. <b>Insin\u00fao que, para m\u00ed, haber llegado hasta aqu\u00ed es un triunfo, y que si quieren volver, podemos hacerlo, pero no recibo una respuesta afirmativa, todos queremos seguir,<\/b> aunque nuestros m\u00fasculos est\u00e1n bastante agotados. Nos ponemos en camino nuevamente y esta vez pasamos por una cornisa de un metro a dos de ancho sobre la izquierda podemos ver a lo lejos las pircas del campamento base, la vista es espectacular, pero el tremendo precipicio produce v\u00e9rtigo. Esta parte del sendero es muy peligroso tomo mucha precauci\u00f3n, y paso lentamente. Pasado el peligro enfilamos hacia el glaciar, cada vez cuesta m\u00e1s mantener el ritmo, ahora cada 10 m. paro a recuperar el aire, por mi cabeza pasa abandonar esta locura y volver, veo que tanto Julio como Alberto est\u00e1n tambi\u00e9n muy cansados, se nota en sus caras, yo no me veo pero debo estar igual que ellos. Al preguntar c\u00f3mo van demuestran lo contrario y tienen la convicci\u00f3n y la fuerza mental intacta para llegar a la cumbre. Los espero sobre unas rocas y mido con el GPS hay ahora 4400 msnm., faltan s\u00f3lo 300 pero todo se est\u00e1 poniendo muy duro. Son las 13:45 y tenemos como hora tope para llegar a la cumbre las 14 o 15, pasado ese punto el regreso puede ser complicado. Cualquier inconveniente a esta altura, sin las bolsas de dormir y la carpa puede resultar un buen susto. La cumbre, o lo que nosotros creemos que es la cumbre, est\u00e1 ahora a unos 500 metros, la pendiente es de unos 50 grados, caminamos en forma transversal pero es muy dif\u00edcil avanzar, as\u00ed que me detengo cada 15 o 20 pasos, trato de tomar ox\u00edgeno respirando profundo pero<b> la poca presi\u00f3n atmosf\u00e9rica, (menos de 600 mm. marca el bar\u00f3metro) hace que cada vez la recuperaci\u00f3n del pulso card\u00edaco sea m\u00e1s lenta.<\/b><\/p>\n<p>Otro islote en el mar de hielo nos permite descargar la mochila que a esta altura parece pesar m\u00e1s. Llevamos unas ocho horas y media desde que salimos, nos miramos los tres, hay un c\u00f3digo de silencio y preocupaci\u00f3n, no s\u00e9 lo que piensan Julio y Alberto, a m\u00ed me cuesta mantener la convicci\u00f3n de intentar la cumbre, por m\u00e1s que avanzamos parece siempre faltar lo mismo o m\u00e1s, despu\u00e9s de unos minutos continuamos. Se est\u00e1 haciendo imposible avanzar, la pendiente y la consistencia del hielo hacen imposible clavar los grampones, Alberto sugiere pasar por la pared de rocas que da al Oeste, vamos entre rocas, hielo, el esfuerzo es tremendo, unos metros y veremos si podemos avanzar m\u00e1s f\u00e1cilmente.<\/p>\n<figure id=\"attachment_5541\" aria-describedby=\"caption-attachment-5541\" style=\"width: 458px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5541\" src=\"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/domuyo-neuquentur.jpg\" alt=\"Domuyo volcano- Photo: neuquentur.gob.ar\" width=\"458\" height=\"344\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-5541\" class=\"wp-caption-text\">Domuyo volcano- Photo: neuquentur.gob.ar<\/figcaption><\/figure>\n<h2>Por fin, la cumbre<\/h2>\n<p>Llegamos al filo y para nuestra sorpresa estamos ya por encima del cr\u00e1ter del volc\u00e1n. <b>Al fondo vemos la silueta de la cumbre<\/b>. Tengo una mezcla de emoci\u00f3n y preocupaci\u00f3n, veo la cumbre a unos 700 m. pero me parece inalcanzable, hay todav\u00eda que pasar un glaciar. Alberto dice las palabras m\u00e1gicas \u201cSigamos, ahora vamos a llegar\u201d. No del todo convencido encaro por un sendero muy marcado que recorre el borde helado del cr\u00e1ter. Voy mirando el espectacular paisaje, y pienso en la doncella del peine de oro, el toro rojo y el potro negro de la leyenda Mapuche del Domuyo y creo que Nguenechen nos est\u00e1 dejando llegar&#8230; Pasamos el glaciar, luego hay un par de pendientes sin nieve ni hielo, el piso es de roca pero avanzamos con mucha dificultad por el cansancio. Ahora veo la cumbre muy cerca ya me doy cuenta de que vamos a llegar, paro para recuperar a unos diez metros de la cumbre, Julio me alcanza y me dice que lo espere para filmar mi llegada, me viene bien esperar, tengo 170 pulsaciones creo que es por la emoci\u00f3n y el cansancio. Mientras espero que Julio llegue, se me caen algunas l\u00e1grimas, me acuerdo de mi familia que apoya y soporta estas aventuras. Julio me dice que avance y encaro los \u00faltimos metros, estoy llegando, no lo puedo creer, nos fundimos en un interminable abrazo, Julio sigue filmando la llegada de Alberto, que se une ahora a nosotros, quedamos los tres abrazados, festejamos el logro y nos felicitamos por el \u00e9xito, me embarga una indescriptible emoci\u00f3n, por unos instantes quedo totalmente perplejo al contemplar el imponente paisaje, pareciera que tenemos la cordillera al alcance de la mano.<\/p>\n<p>Nos quedamos los tres inmersos cada uno en sus pensamientos, describir la sensaci\u00f3n de <b>estar en la cumbre del Domuyo es para m\u00ed imposible, es una mezcla de sensaciones, es el triunfo al esfuerzo, es fuerza, es coraje, es tenacidad, es resistencia, es amor propio<\/b> y por sobre todo es la ense\u00f1anza que debemos dejar, demostrando que con esfuerzo, sacrificio, disciplina y apoyo al compa\u00f1ero se pueden realizar logros como este.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sorry, this entry is only available in Espa\u00f1ol. Cuando concluimos la ascensi\u00f3n al\u00a0Volc\u00e1n Lan\u00edn, en el a\u00f1o 1998, empezamos a pensar en el desaf\u00edo del\u00a0Domuyo, techo de la Patagonia. En julio de 2002 comenz\u00f3 la preparaci\u00f3n f\u00edsica, consistente en caminatas de unos 12 km. una vez por semana, por la margen norte del R\u00edo Negro,&#8230; <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/ascending-domuyo-volcano\/\">Read on<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5560,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[160,21],"tags":[26],"class_list":["post-5680","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-norte-nequino","category-relatos-de-viaje","tag-excursiones"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5680","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5680"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5680\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5682,"href":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5680\/revisions\/5682"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5560"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5680"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5680"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5680"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}