
{"id":3597,"date":"2013-05-29T15:50:58","date_gmt":"2013-05-29T18:50:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.patagonia-argentina.com\/?p=3597"},"modified":"2013-05-29T15:50:58","modified_gmt":"2013-05-29T18:50:58","slug":"cuento-de-navidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/cuento-de-navidad\/","title":{"rendered":"Cuento de Navidad"},"content":{"rendered":"<p class=\"qtranxs-available-languages-message qtranxs-available-languages-message-en\">Sorry, this entry is only available in <a href=\"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3597\" class=\"qtranxs-available-language-link qtranxs-available-language-link-es\" title=\"Espa\u00f1ol\">Espa\u00f1ol<\/a>.<\/p><p><\/p>\n<h2>La Navidad en la Patagonia est\u00e1 llena de magia, de mitos, de leyendas. Como en todo el mundo y, quiz\u00e1s, como en todos los mundos&#8230; Vayan con esta historia futurista de Ray Bradbury nuestros deseos de amor y felicidad y sue\u00f1os cumplidos para el pr\u00f3ximo a\u00f1o.<\/h2>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Las grutas\" src=\"\/images\/cuento_virginiacapitano.JPG\" width=\"240\" height=\"170\" align=\"right\" \/>El d\u00eda siguiente ser\u00eda Navidad y, mientras los tres se dirig\u00edan a la estaci\u00f3n de naves espaciales, el padre y la madre estaban preocupados. Era el primer vuelo que el ni\u00f1o realizar\u00eda por el espacio, su primer viaje en cohete, y deseaban que fuera lo m\u00e1s agradable posible. Cuando en la aduana los obligaron a dejar el regalo porque pasaba unos pocos kilos del peso m\u00e1ximo permitido y el arbolito con sus hermosas velas blancas, sintieron que les quitaban algo muy importante para celebrar esa fiesta. El ni\u00f1o esperaba a sus padres en la terminal. Cuando \u00e9stos llegaron, murmuraban algo contra los oficiales interplanetarios.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 haremos?<br \/>\n-Nada, \u00bfqu\u00e9 podemos hacer?<br \/>\n-\u00a1Al ni\u00f1o le hac\u00eda tanta ilusi\u00f3n el \u00e1rbol!<br \/>\nLa sirena aull\u00f3, y los pasajeros fueron hacia el cohete de Marte. La madre y el padre fueron <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Espacio\" src=\"\/images\/cuento_espacio.jpg\" width=\"170\" height=\"240\" align=\"left\" \/>los \u00faltimos en entrar. El ni\u00f1o iba entre ellos, p\u00e1lido y silencioso.<br \/>\n-Ya se me ocurrir\u00e1 algo -dijo el padre.<br \/>\n-\u00bfQu\u00e9&#8230;? -pregunt\u00f3 el ni\u00f1o.<\/p>\n<p>El cohete despeg\u00f3 y se lanz\u00f3 hacia arriba al espacio oscuro. Lanz\u00f3 una estela de fuego y dej\u00f3 atr\u00e1s la Tierra, un 24 de diciembre de 2052, para dirigirse a un lugar donde no hab\u00eda tiempo, donde no hab\u00eda meses, ni a\u00f1os, ni horas. Los pasajeros durmieron durante el resto del primer &#8220;d\u00eda&#8221;. Cerca de medianoche, hora terr\u00e1quea seg\u00fan sus relojes neoyorquinos, el ni\u00f1o despert\u00f3 y dijo:<br \/>\n-Quiero mirar por el ojo de buey.<br \/>\n-Todav\u00eda no -dijo el padre-. M\u00e1s tarde.<br \/>\n-Quiero ver d\u00f3nde estamos y a d\u00f3nde vamos.<br \/>\n-Espera un poco -dijo el padre.<\/p>\n<p>El padre hab\u00eda estado despierto, volvi\u00e9ndose a un lado y a otro, pensando en la fiesta de Navidad, en los regalos y en el \u00e1rbol con sus velas blancas que hab\u00eda tenido que dejar en la aduana. Al fin crey\u00f3 haber encontrado una idea que, si daba resultado, har\u00eda que el viaje fuera feliz y maravilloso.<br \/>\n-Hijo m\u00edo -dijo-, dentro de med\u00eda hora ser\u00e1 Navidad.<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Estrellas\" src=\"\/images\/cuento_ estrellas_geminiobservatory.jpg\" width=\"240\" height=\"170\" align=\"right\" \/>La madre lo mir\u00f3 consternada; hab\u00eda esperado que de alg\u00fan modo el ni\u00f1o lo olvidar\u00eda. El rostro del peque\u00f1o se ilumin\u00f3; le temblaron los labios.<br \/>\n-S\u00ed, ya lo s\u00e9. \u00bfTendr\u00e9 un regalo? \u00bfTendr\u00e9 un \u00e1rbol? Me lo prometieron.<br \/>\n-S\u00ed, s\u00ed. todo eso y mucho m\u00e1s -dijo el padre.<br \/>\n-Pero&#8230; -empez\u00f3 a decir la madre.<br \/>\n-S\u00ed -dijo el padre-. S\u00ed, de veras. Todo eso y m\u00e1s, mucho m\u00e1s. Perd\u00f3n, un momento. Vuelvo pronto.<br \/>\nLos dej\u00f3 solos unos veinte minutos. Cuando regres\u00f3, sonre\u00eda.<br \/>\n-Ya es casi la hora.<br \/>\n-\u00bfPuedo tener un reloj? -pregunt\u00f3 el ni\u00f1o.<br \/>\nLe dieron el reloj, y el ni\u00f1o lo sostuvo entre los dedos: un resto del tiempo arrastrado por el fuego, el silencio y el momento insensible.<br \/>\n-\u00a1Navidad! \u00a1Ya es Navidad! \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 mi regalo?<br \/>\n-Ven, vamos a verlo -dijo el padre, y tom\u00f3 al ni\u00f1o de la mano.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Trifida\" src=\"\/images\/cuento_trifida_geminiobservatory.jpg\" width=\"240\" height=\"170\" align=\"left\" \/>Salieron de la cabina, cruzaron el pasillo y subieron por una rampa. La madre los segu\u00eda.<br \/>\n-No entiendo.<br \/>\n-Ya lo entender\u00e1s -dijo el padre-. Hemos llegado.<br \/>\nSe detuvieron frente a una puerta cerrada que daba a una cabina. El padre llam\u00f3 tres veces y luego dos, empleando un c\u00f3digo. La puerta se abri\u00f3, lleg\u00f3 luz desde la cabina, y se oy\u00f3 un murmullo de voces.<br \/>\n-Entra, hijo.<br \/>\n-Est\u00e1 oscuro.<br \/>\n-No tengas miedo, te llevar\u00e9 de la mano. Entra, mam\u00e1.<\/p>\n<p>Entraron en el cuarto y la puerta se cerr\u00f3; el cuarto realmente estaba muy oscuro. Ante ellos se abr\u00eda un inmenso ojo de vidrio, el ojo de buey, una ventana de metro y medio de alto por dos de ancho, por la cual pod\u00edan ver el espacio. El ni\u00f1o se qued\u00f3 sin aliento, maravillado. <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Estrellas y velas\" src=\"\/images\/cuento_estrellas.jpg\" width=\"240\" height=\"170\" align=\"right\" \/>Detr\u00e1s, el padre y la madre contemplaron el espect\u00e1culo, y entonces, en la oscuridad del cuarto, varias personas se pusieron a cantar.<br \/>\n-Feliz Navidad, hijo -dijo el padre.<\/p>\n<p>Resonaron los viejos y familiares villancicos; el ni\u00f1o avanz\u00f3 lentamente y aplast\u00f3 la nariz contra el fr\u00edo vidrio del ojo de buey. Y all\u00ed se qued\u00f3 largo rato, simplemente mirando el espacio, la noche profunda y el resplandor, el resplandor de cien mil millones de maravillosas velas blancas.<\/p>\n<p align=\"right\"><em>Ray Bradbury<\/em><\/p>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sorry, this entry is only available in Espa\u00f1ol. La Navidad en la Patagonia est\u00e1 llena de magia, de mitos, de leyendas. Como en todo el mundo y, quiz\u00e1s, como en todos los mundos&#8230; Vayan con esta historia futurista de Ray Bradbury nuestros deseos de amor y felicidad y sue\u00f1os cumplidos para el pr\u00f3ximo a\u00f1o. El&#8230; <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/cuento-de-navidad\/\">Read on<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_editorskit_title_hidden":false,"_editorskit_reading_time":0,"_editorskit_is_block_options_detached":false,"_editorskit_block_options_position":"{}","footnotes":""},"categories":[48],"tags":[133],"class_list":{"0":"post-3597","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-patagonia-hoy","7":"tag-mitos-y-leyendas"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3597","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3597"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3597\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3597"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3597"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3597"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}