
{"id":3588,"date":"2013-05-29T09:20:26","date_gmt":"2013-05-29T12:20:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.patagonia-argentina.com\/?p=3588"},"modified":"2019-05-29T14:24:23","modified_gmt":"2019-05-29T17:24:23","slug":"la-tierra-del-fuego-de-sylvia-iparraguirre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/en\/espanol-la-tierra-del-fuego-de-sylvia-iparraguirre\/","title":{"rendered":"La Tierra del Fuego de Sylvia Iparraguirre"},"content":{"rendered":"<p class=\"qtranxs-available-languages-message qtranxs-available-languages-message-en\">Sorry, this entry is only available in <a href=\"https:\/\/www.patagonia-argentina.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3588\" class=\"qtranxs-available-language-link qtranxs-available-language-link-es\" title=\"Espa\u00f1ol\">Espa\u00f1ol<\/a>.<\/p><p><\/p>\n<h2><em>La Tierra del Fuego<\/em> es una apasionante novela hist\u00f3rica de Sylvia Iparraguirre que cuenta el viaje del Capit\u00e1n Fitz Roy a <a href=\"\/e\/tierradelfuego\/delfuego.php\">Tierra del Fuego<\/a> y su encuentro con Jemmy Button, el nativo y\u00e1mana que se volver\u00eda famoso en Londres luego de que el navegante decidiera llev\u00e1rselo de regreso a su pa\u00eds para inculcarle los valores y costumbres de la \u201ccivilizaci\u00f3n\u201d. El choque entre las dos culturas es narrado por Jack Guevara, un personaje ficticio que introduce Iparraguirre en la historia.<\/h2>\n<p><strong>La historia comienza desde el final. <\/strong>Es el a\u00f1o 1865.<strong> Jack Guevara, <\/strong>hijo de un ingl\u00e9s y una criolla,<strong> recibe una carta de la Real Armada Brit\u00e1nica <\/strong>en la que se le solicita, por haber participado de aquel viaje como <strong>marinero<\/strong>, y habiendo trabado <strong>amistad con Jemmy Button<\/strong>, que realice un <strong>relato exhaustivo de los acontecimientos y las experiencias compartidas. <\/strong>El motivo de la carta es obtener informaci\u00f3n sobre Jemmy por parte de un testigo directo, ya que<strong> el fueguino hab\u00eda sido juzgado por haber liderado una matanza de misioneros<\/strong>, y la intenci\u00f3n es indagar m\u00e1s en el asunto. El resto de la historia, que incluye la presencia del<strong> naturalista Charles Darwin<\/strong>, es contada en la carta de respuesta de Jack a la Real Armada, y culmina en el <strong>juicio en Puerto Stanley (Islas Malvinas).<\/strong><\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"La novela La Tierra del Fuego es la obra m\u00e1s importante de Sylvia Iparraguirre\" src=\"\/images\/fitzroy_latierradelfuego_iparraguirre.jpg\" width=\"170\" height=\"240\" align=\"left\" hspace=\"5\" \/><em>La Tierra del Fuego<\/em><\/strong>, publicada en 1998, recibi\u00f3 <strong>innumerables elogios de la cr\u00edtica y fue un \u00e9xito de ventas.<\/strong> Fue traducida al alem\u00e1n y al italiano, y durante 1999 obtuvo el Premio de la Cr\u00edtica a la mejor novela, el Premio Club de los XIII y el Premio Sor Juana In\u00e9s de la Cruz (M\u00e9xico).<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, le traemos algunos <strong>fragmentos de la novela<\/strong>, muy recomendada por el equipo de Patagonia-argentina.com. Si le gustaron, le sugerimos conseguir el libro y -por qu\u00e9 no- <strong>animarse a conocer por usted mismo la tierra de Jemmy Button.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Acerca de la primera visi\u00f3n que ten\u00eda Jack de la cultura de Jemmy:<\/strong><\/p>\n<p>\u201cAl abismo casi zool\u00f3gico que experiment\u00e9 al verlo por primera vez, sigui\u00f3 una lenta comprensi\u00f3n de su mundo que s\u00f3lo la madurez pudo completar, cuando ya Button permanec\u00eda lejos, en el \u00faltimo rinc\u00f3n de la Tierra. Hubo noches de los tr\u00f3picos, de espaldas en cubierta, mecidos por el mar en calma, los ojos en las nubes veloces que <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Jemmy Button rodeado de la tripulaci\u00f3n del Beagle\" src=\"\/images\/fitzroy_jemmy_cubierta_beagle.jpg\" width=\"170\" height=\"240\" align=\"right\" hspace=\"5\" vspace=\"5\" \/>dejaban entrever estrellas como pu\u00f1os, en que fuimos dos hombres j\u00f3venes, cre\u00eda yo embriagados por la misma exaltaci\u00f3n de perfecto acuerdo con el mundo. No alcanzaba a darme cuenta entonces de que Button pasaba penurias; es posible que yo viera s\u00f3lo lo pintoresco, lo curioso del salvaje embarcado; es posible tambi\u00e9n , es casi seguro, que todav\u00eda me sintiera un poco ingl\u00e9s y superior a \u00e9l y, en consecuencia, creyera que mis sentimientos eran los suyos, c\u00f3mo si \u00e9l no tuviera derecho a tener los propios. \u00c9l hac\u00eda el esfuerzo de la lengua, el ingl\u00e9s, la \u00fanica lengua en que, parad\u00f3jicamente, pudimos comunicarnos\u201d.<\/p>\n<p><strong>De la llegada de Jack y Jemmy <\/strong><strong>a Londres:<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Puerto de Londres\" src=\"\/images\/fitzroy_puerto_plymouth.jpg\" width=\"240\" height=\"170\" align=\"left\" hspace=\"5\" \/>\u201cLa Marea nos deposit\u00f3 como una bandeja sopbre el lomo del r\u00edo. La expectativa por ver londres creci\u00f3 de hora en hora a medida que remont\u00e1bamos la corriente del T\u00e1mesis y nos acerc\u00e1bamos a esa ciudad de la que los marineros abordo hablaban incansablemente y que, de alguna manera, yo llevaba en mi sangre.<\/p>\n<p>El puerto era un pandem\u00f3nium. Si Montevideo me hab\u00eda parecido tumultuosa, esto era como Babel. Barcos de banderas desconocidas, enormes dep\u00f3sitos donde los despachantes hablaban a los gritos, truques, cargamentos, gente de todos los pa\u00edses y de todas las razas: negros, hind\u00faes, chinos. Est\u00e1bamos al fin, en el coraz\u00f3n del imperio mar\u00edtimo m\u00e1s grande del mundo. Yo no alcanzaba a retener las escenas que giraban a mi alrededor. Button hab\u00eda gastado hac\u00eda tiempo su capacidad de asombro. O tal vez esa capacidad era menor o de un orden distinto que la m\u00eda. Mostraba, como sus compa\u00f1eros, una curiosidad resignada que se extingu\u00eda enseguida. Ven\u00eda de un pa\u00eds donde las olas eran m\u00e1s altas que esos edificios, donde las ma\u00f1anas y <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Hilera de barcos estacionados sobre el margen de el T\u00e1mesis\" src=\"\/images\/fitzroy_muelle_londres.jpg\" width=\"240\" height=\"170\" align=\"right\" hspace=\"5\" vspace=\"5\" \/>las noches duran meses y los cet\u00e1ceos tienen el tama\u00f1o de goletas. Aquel caos de personas, de barcos y de construcciones le era indiferente o por completo inabarcable. Aun que a bordo muchos esperaban con curiosidad la reacci\u00f3n de Button, lo cierto es que no se repiti\u00f3 aquella escena cuando el Capit\u00e1n le regal\u00f3 el par de guantes que lo hab\u00edan puesto al borde del delirio\u201d.<\/p>\n<p><strong>Del valor de la riqueza para Jemmy:<\/strong><\/p>\n<p>\u201cCamin\u00e1bamos por las atestadas calles cercanas al puerto. El Capit\u00e1n le hab\u00eda regalado unas cuantas monedas que coloc\u00f3 en su bolsillo. Eran a t\u00edtulo de prueba, para ver si se le ocurr\u00eda comprar algo. Button las sac\u00f3 del bolsillo y se entreten\u00eda en lustrarlas contra su chaqueta y en arrojarlas al aire y volverlas a atrapar, como hab\u00eda visto que hac\u00eda yo. Una se le escap\u00f3 y sali\u00f3 rodando por los adoquines; en el acto, una turba de chicos harapientos se levant\u00f3 de los portales y se arroj\u00f3 sobre la moneda. Esto lo dej\u00f3 at\u00f3nito y maravillado. Entre gritos, las caras flacas y sucias se volvieron hacia nosotros esperando m\u00e1s. Con aut\u00e9ntico regocijo, \u00e9l arroj\u00f3 una segunda moneda al aire, lo que produjo un esc\u00e1ndalo. Button se re\u00eda junto a aquellas criaturas que ahora lo rodeaban y le tironeaban la ropa. Cuando vi que su intenci\u00f3n era tirar a la calle todo lo que ten\u00eda, le sujet\u00e9 el brazo, pero \u00e9l se solt\u00f3 sin violencia.<br \/>\n-Muy divertido, Jack -dec\u00eda ri\u00e9ndose- \u00a1Muy divertido!<\/p>\n<p>As\u00ed perdi\u00f3 Button el \u00fanico dinero que posey\u00f3 nunca, pero gan\u00f3 una experiencia <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"T\u00edpica escena de aglomeraci\u00f3n popular en las calles de Londres de principios del siglo XIX\" src=\"\/images\/fitzroy_londres.jpg\" width=\"240\" height=\"170\" align=\"right\" hspace=\"5\" vspace=\"5\" \/>extraordinaria: alcanz\u00f3 a concebir la idea abstracta del poder que otorga la riqueza. De all\u00ed en adelante, para lo \u00fanico que ped\u00eda monedas era para tirarlas a la calle. Para un y\u00e1mana, la idea de comprar un objeto o alimento era inconcebible; en el Cabo de Hornos cada uno obtiene lo que necesita y lo dem\u00e1s es de todos, pero esto, como muchas otras cosas, nadie se hab\u00eda preocupado por averiguarlo\u201d.<\/p>\n<p><strong>Acerca de la reflexi\u00f3n de Jack respecto a la causa de la masacre<\/strong> (al presenciar el juicio contra Button en Puerto Stanley):<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Paisaje de la tierra de Jemmy Button\" src=\"\/images\/ush_canal2.jpg\" width=\"240\" height=\"170\" align=\"left\" hspace=\"5\" \/>\u201cTodo estaba dicho. Lodgen anunci\u00f3 que el Tribunal se retiraba a deliberar.<\/p>\n<p>Yo miraba a Button y mi mente disparaba preguntas como zarpazos. \u00bfQu\u00e9 era toda esa farsa? \u00bfO esos respetables hombres y mujeres ignoraban hasta qu\u00e9 l\u00edmites hab\u00edan sido llevados los y\u00e1manas? \u00bfNo sab\u00edan que lo foqueros y balleneros mataban a palos manadas enteras de focas y lobos marinos, de zorros y guanacos, llev\u00e1ndose la comida, matando por matar?<\/p>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sorry, this entry is only available in Espa\u00f1ol. 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