Patagonia Argentina, 13 de Diciembre de 2018

Mi debut como esquiador

Desde luego, es un amigo mĂ­o...Aventurero profesional, nuestro columnista Mariano Fernández Soler nos cuenta su experiencia la primera vez que se deslizó sobre un par de esquíes. Lea esta nota, se divertirá y seguramente se animará a descubrir el infinito placer de deslizarse sobre la nieve.

A veces uno piensa que determinadas actividades requieren un gran estado atlético, o que uno posea determinadas habilidades especiales. Sin embargo, y como ya les conté en la nota sobre parapente, en general solo hacen falta ganas (y un poco de dinero). En esta nota les contaré las vivencias de un novato que había visto los esquíes sólo en fotos.

La historia comienza cuando, junto con un compañero de aventuras, que ofició a la vez de guía turístico para el debut en esta actividad deportiva, contratamos un tour y nos fuimos para Chapelco.

El primer día me despertaron a las 7:30 y me dijeron: "Vamos a desayunar así aprovechamos el día". Uno piensa que el esquí tiene horarios muy extraños ya que afuera todavía está oscuro y nieva. Luego de despertarse, uno se viste poniéndose todo el ropero encima, pensando que el esquí es un deporte para pingüinos. Craso error, ya veremos porqué.

Al llegar a las pistas nos dirigimos hacia el lugar donde alquilan los equipos. Allí, un entendido en el asunto mide nuestra altura y nos pregunta cuánto calzamos. En mi caso, me dieron un par de esquíes como para armar un puente, de 1,90 de largo. La explicación vino después y es sencilla: cuanto más novato se es, más largos son los esquíes porque otorgan mayor estabilidad.

Otro tema son las botas. Son de material rígido y poseen en su interior una especie de bota mas pequeña de material blando. La función de este calzado es mantener el pie en una posición cómoda y segura para esquiar. Y lo primero que se siente, es que las botas obligan a caminar con las rodillas flexionadas, como veremos, una de las primeras lecciones del esquí.

Caminando como un vaquero y con los esquíes y los bastones a cuestas, emprendí la marcha hasta el lugar donde se dictan las clases, buscando al grupo de los "¿Dónde estoy?". Pero ya estaba listo para la gran aventura que paso a relatar...

Siga Leyendo:
¿Cómo ponerse los esquíes?
Los Medios de Elevación
El zigzag
El equipo





Publicidad