Los vinos de las zonas frías
En esta nota de Jorge Impellizzeri
podrá enterarse de cuáles son las mejores zonas
de la Patagonia para la producción de vinos y las cualidades
particulares de éstos debidas a su peculiar clima. Además,
al ir reconociendo los nombres de las variedades que mejor se
cultivan, su paladar se irá preparando para una (o varias)
jornadas de degustación en su próximo viaje a estas
tierras.
Conocidos
como vinos de las zonas frías, los vinos producidos en
los valles patagónicos gozan de calidad y prestigio en la
Argentina y en muchos casos se exportan a los mercados más
exigentes.
La producción vinícola de la región está
centrada en los valles del Río Negro y el Río Colorado.
El clima, con sus inviernos húmedos y fríos y
sus veranos cálidos y secos, la marcada amplitud térmica
y una notable luminosidad proporcionan condiciones ideales para
obtener vinos de alta acidez y por lo tanto de gran frescura.
La duración del período libre de heladas favorece
el cultivo de especies varietales de ciclo vegetativo corto.
El Alto Valle del Río Negro concentra el 80 % de la superficie
vitícola regional. Se trata de un valle que incluye el
departamento neuquino de Confluencia y el rionegrino de General
Roca. Las cepas que mejor se adaptan a las condiciones naturales
son las blancas Torrontés Riojano, Pedro Giménez,
Semillón, Torrontés Sanjuanino, Sauvignon, Torrontés
Mendocino y Chenin y las tintas Malbec, Merlot, Syrah, Pinot Noir,
Cabernet Sauvignon y Bonarda. Es importante la producción
de espumantes. Son muchas las bodegas que consiguen vinos de exportación,
y los mercados norteamericano y europeo son los que más
los reclaman.
También los Valles Medio e Inferior del Río
Negro han resultado zonas aptas para el cultivo. Las condiciones
climáticas se modifican especialmente por el aumento de
la pluviosidad hacia el este. Las especies que mejor se adaptan
son Malbec, Merlot, Tempranilla, Cabernet Sauvignon, Pinot Noir,
entre las tintas y Torrontés Riojano, Torrontés
Sanjuanino, Semillón y Pedro Giménez entre las blancas.
Otras
regiones de importancia vitivinícola en la región
patagónica están situadas en los valles Alto y Medio
del Río Colorado. El primero comprende aproximadamente
125 ha. y sus variedades predominantes son Malbec, Merlot, Semillón,
Pinot Joubertin y Torrontés Mendocino (conocido localmente
como Loca Blanca). El Valle Medio, ubicado a la altura del departamento
rionegrino de Pichi Mahuida, produce Semillón, Torrontés
Mendocino, Bonarda, Malbec y otras, las que se destinan a vinificación.
Resulta destacable la presencia de dos variedades exclusivas
de esta zona, la Pedro Giménez Río Colorado y la Sauvignon
Río Colorado, con buenos rendimientos y excelente calidad.
A partir de la sanción de la ley de Denominación
de Origen Controlada, la zona del Alto Valle está en proceso
de convertirse en la tercera región argentina, luego de
Luján de Cuyo y San Rafael (Mendoza) en acceder a esa catalogación.
En el Centro de Estudios Enológicos del INTA se ha estudiado
la cualidad enológica de diferentes cepajes en las distintas
áreas como base para futuras denominaciones de origen.
La DOC es un atributo que sólo pueden obtener aquellos
vinos de calidad superior producidos en condiciones especiales,
a partir de cepajes de alta calidad, según normas y especificaciones
privativos de determinadas regiones geográficas. El Alto
Valle reúne las cualidades naturales y de producción
como para merecer ese logro.
Jorge Impellizzeri
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