Fauna de la Patagonia
La Patagonia posee una rica fauna con rasgos propios.
La
más importante es la que se encuentra en las costas y el
mar continental. Allí la cantidad de animales y la diversidad
de especies llama la atención. Entre los grandes vertebrados
está la ballena
franca austral, que se ve desde la costa, junto con la orca,
los delfines y los grandes mamíferos anfibios, como lobos
marinos, elefantes marinos y focas.
Las aves merecerían un capítulo aparte, ya que para describir solamente las especies que se encuentran en la Isla de los Pájaros, frente a la Península de Valdés hacen falta varias páginas. Mencionaremos sólo las más importantes, como los pingüinos de Magallanes, varias especies de cormoranes, gaviotas y gaviotines y palomas antárticas, entre muchos otros.
Saliendo de las costas y adentrándonos en el continente,
nos encontramos con que los antiguos pobladores, animales autóctonos
de las mesetas, han sido desplazados por especies introducidas
por el hombre a
partir de la conquista y colonización.
La fauna originaria estaba constituida por el tigre, el aguará-guazú
o "gran zorro", el ciervo pampeano y el pecarí,
los que hoy en día han emigrado hacia el norte. Los nuevos
habitantes son ciervos colorados y jabalíes, además
del ganado ovino y caprino. Pero sí se han conservado pumas
y guanacos, que se ven obligados a competir con las ovejas y cabras
por el territorio.
Los animales terrestres más característicos, y que uno puede ver fácilmente, aunque su número se va reduciendo hacia el sur, son los zorros, gatos salvajes y zorrinos, las liebres patagónicas o maras (especie protegida en peligro de extinción), armadillos llamados "peludos"o "piches", junto con el ñandú y las martinetas (semejantes a las perdices aunque de mayor tamaño).
En la zona de la cordillera, el huemul, o ciervo mediano, y el pudú, o ciervo enano, especies autóctonas y únicas, hoy están casi extinguidos. Se encuentran ciervos colorados, no originarios de la región. En los ríos cordilleranos abundan también especies importadas, como la trucha, la trucha arco iris y el salmón.
Las aves de la parte continental, en el área de las mesetas,
son en su mayoría rapaces y carroñeras. Se ven muchas
de ellas a lo largo de las rutas, porque se comen los restos de
las liebres y otros animales atropellados por los automovilistas.
También en la meseta, pero sobre todo en sus últimas
estribaciones hacia la costa, hay avutardas y loros. El cóndor
se encuentra sólo en las altas cumbres de los Andes.
Las especies venenosas no son muchas y hay algunas muy raras, como una serpiente que habita la zona noreste, la "escolopendra grande", y una araña, "viudita" o araña de poto colorado, con forma de garbanzo negro y una mancha roja atrás. Su picadura puede ser mortal. No pasa lo mismo con los alacranes, mucho más comunes y cuya picadura sólo produce escozor. Impresionante pero totalmente inofensiva es la araña pollito, no le tema.
Vea también: La Flora - La Historia - Los Aborígenes















