Patagonia Argentina, 2 de Setiembre de 2010

Curanto: Dónde probarlo?
La Tradición del Curanto
El camino hacia el Curanto
Dónde probarlo?
Cómo se prepara?

la preparación del curantoCruzamos el puente sobre el arroyo Goye, nos invitan a saborear el curanto varios carteles : Curanto en "Lo de Nora", es el realizado por Emilio Goye, Curantos Víctor Goye, Restaurant "Heidi" de Héctor Goye... Algunos campings posibilitan la estadía en esta zona.

Sobre la callecita Félix Goye se encuentra la escuela, donde hay feria de productos regionales y se prepara el curanto durante los veranos, enfrente está "El Fundo" (restaurant y salón de té, con juego para niños), también hay casa de artesanías, chocolatería y heladería Abuela Goye y alquiler de mountain bikes.

Más adelante está la casa museo "Los viejos colonos", la hija de Don Marcelo Goye guía las visitas, es la casa familiar construída con madera de la zona. Entrando al museo entramos en las vivencias de estos inmigrantes con toda su historia y nos imaginamos sus sueños. Dentro de la misma chacra, donde hay gran variedad de árboles frutales y de frutas finas, funciona la "Granja suiza" con la elaboración de productos artesanales.

Finalmente llegamos al restaurant "Lo de Nora", el pozo ya estaba cubierto con las carnes y verduras, tiraron encima las hojas de maqui y luego las arpilleras. Emilio y su hijo César taparon todo con la tierra. Había que esperar, mientras tanto conversábamos con Emilio Goye, de más de 80 años. El prefiere los asados, ya que está haciendo curantos desde 1939. Adoptaron esta tradición de la cultura mapuche, y para ellos también es una ceremonia. Pasaron rapidamente entre dos y tres horas, los comensales esperaron en el comedor.

Al momento de abrir el pozo todos fueron convocados. Hilos de humo cortaban la tierra que se rastrillaba con suavidad, después se retiraron las arpilleras y las hojas de maqui, y así quedaron al descubierto las carnes, zapallos, papas, batatas y manzanas. La familia prefiere las hojas de maqui a las de nalca, que al ser pequeñas no retienen el jugo de las carnes y además no queda el sabor amargo de la hoja de nalca.
Todos entramos al salón y nos sirvieron los platos, uno a uno, existió la expectativa y el placer:

1) Papas, batatas y chorizos.
2) Tapa de asado y matambre.
3) Cordero con zapallo relleno con arvejas.
4) Carré de cerdo (o pulpa) con zapallo relleno con choclo.
5) Pollo con manzanas.

Durante el postre, tarta de frambuesas y café, Don Emilio recorrió las mesas contando anécdotas familiares y experiencias de estos primeros colonos del cantón de Valais que llegaron entre los coihues a este valle al pie del cerro Goye.


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