El Camino de la Costa
A
partir de La Lobería y hasta las
cercanías del Puerto San
Antonio el camino es enripiado. Son aproximadamente 150 Km.
de paisajes salvajes y casi vírgenes, donde la ruta corre
entre el desierto patagónico y el mar. Acantilados y
médanos son la característica de este viaje a la aventura.
El color del mar, a lo largo de toda esta ruta, oscila entre
el verde y el azul profundo.
Bahía
Rosas, la primera de las playas, es un paraíso
para los pescadores, aguas profundas, arena limpia, médanos.
Entre septiembre y noviembre es frecuente el avistaje
de ballenas, aunque no se las ve tan cerca dado que aquí
no hay servicio de lanchas ni nada semejante. Aquí no hay
nada más que naturaleza pura...
Más adelante, está la Bajada Echandi.
Hay que bajar por una escalera rudimentaria, construida sobre los
altos acantilados. Playas casi solitarias le darán la sensación
de ser uno de los descubridores del lugar.
Bahía
Creek, playa entre dunas y acantilados, es un indescriptible
lugar para el baño y por qué no, para pasar unos
días. Eso sí, sólo es posible hacerlo con carpa.
En este lugar hay una pequeñísima villa, unas pocas
casas y llegar aquí es como un oasis después de recorrer
casi 90 Km de tierra y sin vegetación alta.
En los médanos todavía hoy se pueden encontrar
vestigios de un pedrero indígena, lugar donde los antiguos
pobladores construían sus flechas y utensilios con las piedras
de la zona.
A 5 Km.está "Las Aguadas", un establecimiento
rural de 8.500has. donde se pueden realizar caminatas y cabalgatas,
además de caza mayor (Chancho Jabalí) y menor (vizcachas,
avutardas, etc.).
Siguiendo
por el mismo camino nos encontramos con Caleta de los Loros,
también conocida como Punta Mejillón por la
abundancia de este molusco. La playa de arena fina y aguas cristalinas
lo invitará a quedarse. Hay proveeduría y también
existen varias casas de fin de semana.
Hay que tener en cuenta que todos estos lugares carecen de infraestructura,
agua y sombra, por lo que hay que ir provisto de los elementos
necesarios para realizar un verdadero camping agreste.
Se puede acampar en cualquier lugar, aunque hay que evitar
hacerlo en las playas mismas, sobre todo donde hay acantilados,
porque son frecuentes los derrumbes.
Vea También:¿Submarinos nazis en Caleta de los Loros?
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