Patagonia Argentina, 29 de Julio de 2010

Viejo Expreso Patagónico La Trochita

La Trochita cerca de Nahuel PanEsta excursión se realiza partiendo de la misma ciudad de Esquel.

Luego de diez años en los que solo brindaba un servicio muy corto, a fines de 2003 La Trochita reinauguró su trayecto más largo, que une Esquel con Ingeniero Jacobacci con lo que se ha llamado el “tren social”. Por supuesto, también concentra perspectivas de explotación turística y despierta los sueños de los pobladores de la región acerca de miles de pasajeros y la reactivación de la pobre economía local.

Parecía mentira. Los viejos habitantes de El Maitén no lo podían creer cuando oyeron el silbato de la vieja locomotora Baldwin, mantenida como nueva Vista interior de los vagones de maderagracias a los pocos empleados que quedaron todo este tiempo a cargo del patrimonio de Ferrocarriles. Ellos dicen con orgullo: “Nunca la dejamos morir. Los talleres siguieron trabajando, las vías se mantuvieron en condiciones, siempre supimos que el trencito iba a renacer...”

Los vagones que le siguen son de madera, cada uno con su salamandra para hacer frente al frío intenso de la meseta, y pequeñas ventanas por donde se escurre sin prisa pero sin pausa el eterno paisaje patagónico.

Un ambiente mágico, que hace pensar al que realiza este viaje que se encuentra en un túnel del tiempo.

Hasta ahora sólo realizaba un recorrido corto, hasta la Estación Nahuel Pan, con fines turísticos. Ahora serán 405 km. y más de 600 curvas Estación Nahuel Panpara recorrer el camino entre Ingeniero Jacobacci, en Río Negro, y Esquel en Chubut, a un promedio de 45 km. por hora. Seguramente éste es el tren de trocha angosta más famoso del mundo, paralelo al Transiberiano o al Expreso de Oriente.

Y es que los fanáticos de los ferrocarriles y su historia son muchos alrededor del mundo. Prueba de ello es la anécdota que cuenta que recientemente, en el año 2002 un grupo de 20 ingleses pagaron 12.000 dólares para alquilar el tren por un fin de semana, hacer el viaje a marcha lenta y para todas las veces que fuera necesario para sacar fotos. Y ahora, desde que se conoció la noticia de la reinauguración, ya se amontonan los pedidos de todas partes del mundo para reservar lugares. Estos pasajeros son tan especiales como el tren: conocen la historia de cada máquina, saben cuáles son los vagones originales y las anécdotas de cada ramal. Por eso es inigualable la emoción que sienten frente a las viejas locomotoras, salidas de fábrica en los primeros años del siglo pasado.

Pero La Trochita también es especial y única para los habitantes de El Maitén, donde están lo talleres, y de cada uno de los pequeños pueblos y parajes por los que pasa, algunos ni siquiera un punto en el mapa: Ojo de Agua, Futa Ruin, Mamuel Choique, Cerro Mesa, Chacay Huarruca, Fitalancao, El Viejo Expreso Patagónica a pleno vaporLeleque, Lepá, Nahuel Pan. Allí suben, bajan y se entremezclan con los venidos de todo el mundo los auténticos pobladores de la meseta, ésos para los que el “pata de fierro” es la vida misma.

Como se dijo anteriormente, el tren también hace un trayecto más corto, para el turista que no tiene mucho tiempo, en el que existe la posibilidad de bajarse en la primer estación, llamada Nahuel Pan, recorriendo un trayecto total de 36 kms. En este pueblito residen algunos descendientes directos de aborígenes Mapuches, que se dedican casi por completo a la actividad ganadera pero que, esporádicamente, organizan muestras de sus artesanías. Anualmente, en marzo, se realiza el Camaruco, una ceremonia religiosa mapuche, al pie del Cerro Nahuel Pan.

La locomotora de este pintoresco trencito es a vapor y su trocha no supera el metro. Sus características son únicas en el mundo y el recorrido es cautivante. Entre montañas, valles y mesetas, el pequeño tren va serpenteando parte de esta Patagonia mística. (Para más información ver: Trenes en la Patagonia).

La Trochita asegura una experiencia única de contacto con la naturaleza


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