Otras Excursiones en Esquel | Alojamiento en Esquel
Viejo Expreso Patagónico La Trochita
Esta
excursión se realiza partiendo de la misma ciudad de Esquel.
Luego de diez años en los que solo brindaba un servicio muy corto, a fines de 2003 La Trochita reinauguró su trayecto más largo, que une Esquel con Ingeniero Jacobacci con lo que se ha llamado el “tren social”. Por supuesto, también concentra perspectivas de explotación turística y despierta los sueños de los pobladores de la región acerca de miles de pasajeros y la reactivación de la pobre economía local.
Parecía mentira. Los
viejos habitantes de El Maitén
no lo podían creer cuando oyeron el silbato de la vieja
locomotora Baldwin, mantenida como nueva
gracias a los pocos empleados
que quedaron todo este tiempo a cargo del patrimonio de Ferrocarriles.
Ellos dicen con orgullo: “Nunca la dejamos morir. Los
talleres siguieron trabajando, las vías se mantuvieron en
condiciones, siempre supimos que el trencito iba a renacer...”
Los vagones que le siguen son de madera, cada uno con su salamandra para hacer frente al frío intenso de la meseta, y pequeñas ventanas por donde se escurre sin prisa pero sin pausa el eterno paisaje patagónico.
Un ambiente mágico, que hace pensar al que realiza este viaje que se encuentra en un túnel del tiempo.
Hasta ahora sólo realizaba un recorrido corto, hasta la
Estación Nahuel Pan, con fines turísticos. Ahora
serán 405 km. y más de 600 curvas
para recorrer el
camino entre Ingeniero
Jacobacci, en Río Negro, y Esquel en
Chubut, a un promedio de 45 km. por hora. Seguramente éste es el tren de trocha angosta más
famoso del mundo, paralelo al Transiberiano o al Expreso de Oriente.
Y es que los fanáticos de los ferrocarriles y su historia son muchos alrededor del mundo. Prueba de ello es la anécdota que cuenta que recientemente, en el año 2002 un grupo de 20 ingleses pagaron 12.000 dólares para alquilar el tren por un fin de semana, hacer el viaje a marcha lenta y para todas las veces que fuera necesario para sacar fotos. Y ahora, desde que se conoció la noticia de la reinauguración, ya se amontonan los pedidos de todas partes del mundo para reservar lugares. Estos pasajeros son tan especiales como el tren: conocen la historia de cada máquina, saben cuáles son los vagones originales y las anécdotas de cada ramal. Por eso es inigualable la emoción que sienten frente a las viejas locomotoras, salidas de fábrica en los primeros años del siglo pasado.
Pero La Trochita también es especial y única para
los habitantes de El Maitén, donde están lo talleres,
y de cada uno de los pequeños pueblos y parajes por los
que pasa, algunos ni siquiera un punto en el mapa: Ojo de Agua,
Futa Ruin, Mamuel Choique, Cerro Mesa, Chacay Huarruca, Fitalancao,
Leleque, Lepá, Nahuel Pan. Allí suben, bajan y se
entremezclan con los venidos de todo el mundo los auténticos
pobladores de la meseta, ésos para los que el “pata
de fierro” es la vida misma.
Como se dijo anteriormente, el tren también hace un
trayecto más corto, para el turista que no tiene mucho
tiempo, en el que existe la posibilidad de bajarse en la primer
estación,
llamada Nahuel Pan, recorriendo un trayecto total de 36 kms. En este
pueblito residen algunos descendientes directos de aborígenes Mapuches, que se dedican casi por completo a la actividad ganadera
pero que,
esporádicamente, organizan muestras de sus artesanías. Anualmente,
en marzo, se realiza el Camaruco, una ceremonia religiosa mapuche,
al pie del Cerro Nahuel Pan.
La
locomotora de este pintoresco trencito es a vapor y su trocha no
supera el metro. Sus características son únicas en
el mundo y el recorrido es cautivante. Entre montañas,
valles y mesetas, el pequeño tren va serpenteando parte
de esta Patagonia mística. (Para más información
ver: Trenes en la Patagonia).















